Dos mujeres valientes, 37 y 26 años después: cómo lograron su residencia permanente

María de Jesús llegó a los 5 años y esperó 37 años; Dulce María esperó 26. Las dos obtuvieron su residencia permanente gracias a la petición de un hijo ciudadano.

En este episodio del Podcast de Alejandra Campos, la abogada Alejandra Campos recibe a dos clientas de Campos Law Firm que acaban de obtener su residencia permanente: María de Jesús Martínez Hernández y Dulce María Jaime Castillo.

Las dos esperaron décadas. Las dos lo lograron gracias a la petición de un hijo ciudadano. Y las dos tienen el mismo mensaje para quienes todavía dudan: el miedo no puede decidir por ti.

María de Jesús: 37 años esperando

María de Jesús llegó a Estados Unidos cuando tenía cinco años. Pasaron 37 años antes de que pudiera tener su residencia permanente en la mano. La abogada Campos lo dice sin rodeos: es uno de los clientes que más tiempo ha esperado en la historia de la firma.

Su caso iba avanzando con otra firma de abogados, a través de una petición familiar de su hijo ciudadano. Casi al final del proceso llegó una carta de inmigración: una intención de negación con 30 días para responder y presentar más evidencia.

"Me dio un poquito de nervios. Cuando fui viendo que era un intento de negación, que casi me estaban negando, y que me daban un mes para contestar…"

Llamó a su firma anterior y le dijeron que se iban a comunicar con ella. No esperó. Una amiga le pasó el número de Campos Law Firm y ese mismo día tuvo su cita, firmó el contrato y el equipo empezó a trabajar en la respuesta.

Por qué querían negarle el caso

Según la abogada Campos, inmigración intentaba mostrar que María de Jesús no tenía buen carácter moral por un incidente de hace muchos años en el que había estado involucrado su exesposo. El riesgo no era solo perder la residencia: una negación podía abrir la puerta a un proceso de deportación.

Campos Law Firm respondió con evidencia de toda una vida en el país: sus impuestos, sus hijos ciudadanos, su familia en Estados Unidos y un escrito legal que pedía a inmigración evaluar la totalidad de las circunstancias, y no un hecho aislado, antes de negarle a un hijo ciudadano el derecho de pedir a su madre.

También tuvieron que responder a otro argumento: su entrada sin visa. "Mis papás me trajeron a los cinco años", recuerda María de Jesús. Un niño de esa edad no decide cómo entra a un país.

Si te llegó una solicitud de evidencia (RFE) o una intención de negación (NOID), el plazo corre desde la fecha de la carta. No esperes a que tu abogado te llame: busca asesoría de inmediato.

"Estoy en shock"

"Después de 37 años, la verdad estoy así como en shock. Estoy sorprendida."

Su primer plan con la residencia es viajar a su país, un lugar que casi no recuerda porque salió de allí siendo una niña. La abogada Campos lo resume así: "Usted estuvo encerrada en este país por 37 años".

La visa U que esperó años

Antes de que su hijo cumpliera 21 años, María de Jesús había solicitado una visa U, una protección para víctimas de ciertos delitos cometidos en Estados Unidos que reportaron el crimen y colaboraron con la policía. La presentó en 2014 y su caso tardó años.

La abogada Campos explica que hoy los tiempos de esa visa son muy distintos: en su experiencia, las respuestas están llegando en unos 22 meses. Puede calificar quien haya sido víctima de delitos como:

  • Violencia doméstica
  • Agresión o acoso sexual, violación o intento de violación
  • Intento de asesinato
  • Secuestro o intento de secuestro

Además, mientras su petición estaba pendiente, María de Jesús contaba con su recibo de inmigración, algo que según la abogada Campos le daba un respaldo frente a una posible detención.

Una petición de visa U pendiente no detiene por sí sola una deportación. Los tiempos de procesamiento cambian. Si fuiste víctima de un delito, consulta a un abogado de inmigración antes de tomar cualquier decisión.

Dulce María: 26 años sin ver a sus padres

Dulce María Jaime Castillo es originaria de Namiquipa, Chihuahua. Llegó en el año 2000 con una visa de turista, solo de vacaciones, para conocer a su familia en Arizona, Nuevo México y Colorado. Le gustó el país, se quedó, empezó a trabajar y aquí nació su primera hija.

Esa hija fue la que la pidió. En cuanto cumplió 21, Dulce María fue a consultar. Su paquete se envió en octubre de 2025y su residencia llegó el 11 de agosto de 2026.

"La verdad no esperaba algo tan pronto. Las cosas se dieron muy fácil."

El viaje del mismo día

En 26 años no había podido ver a sus padres, porque ellos nunca obtuvieron una visa para venir. El mismo día que recibió su residencia, salió hacia su pueblo sin avisarle a nadie.

"Se me hizo eterno el camino, pero gracias a Dios pude reencontrarme nuevamente."

Estuvo menos de una semana y regresó a trabajar. Al volver a Estados Unidos, cuenta, no le hicieron preguntas. La abogada Campos lo usa como ejemplo para quienes temen viajar: mantener el historial limpio, sin cortes pendientes ni problemas legales, es lo que más pesa.

Antes de salir del país con una residencia, revisa con un abogado si tu historial tiene algo que pueda causar problemas al regresar.

Cómo se sostuvo sin papeles

Dulce María trabajó 26 años sin permiso de trabajo y sacó adelante a sus hijos, que hoy son profesionales. Hoy se dedica a la fotografía, el video, el maquillaje, el peinado y la decoración de fiestas y quinceañeras. Su fórmula fue simple:

"Hay que ir derechito. La clave es portarnos bien, ayudar a los demás y hacer un buen trabajo."

Su siguiente meta es traer a sus padres. Como solo los ciudadanos estadounidenses mayores de 21 años pueden pedir a sus padres, el próximo paso de Dulce María es la ciudadanía, que un residente permanente por lo general puede solicitar después de cinco años.

El mensaje para quienes tienen miedo

La abogada Campos escucha a diario a personas que califican para arreglar, pero no lo hacen por miedo: "Mejor me espero a que pase esta presidencia". Las dos invitadas responden lo mismo.

"Que no se esperen ni un día más. El miedo nada más existe en la cabeza. Si haces las cosas con miedo, hazlas. Aviéntate."

Y la abogada Campos agrega un punto clave: si otro abogado te dijo que no, vuelve a consultar. Las leyes cambian, cada caso es distinto y puede que antes te hayan respondido sobre algo diferente a lo que hoy podría funcionar.

Si tienes un hijo ciudadano que ya cumplió 21 años, fuiste víctima de un delito en Estados Unidos o recibiste una carta de inmigración que no entiendes, hablar con un abogado a tiempo puede cambiar el resultado de tu caso.

👉 Si necesitas asistencia jurídica, ponte en contacto con nosotros en el +1 (844) 922-6767. En Campos Law Firm, las consultas son GRATUITAS.

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