Los últimos datos oficiales revelan que más de 43 000 personas fueron ingresados en detención de inmigrantes centros durante el mes de junio, lo que supone la cifra mensual más alta desde el regreso al poder del presidente Trump. Este aumento responde a la presión directa ejercida por la Casa Blanca sobre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con instrucciones internas para cumplir el objetivo de 2.000 detenciones diarias.
Lo que más preocupa a la comunidad es que, aunque las autoridades afirman centrarse en los delincuentes, los datos muestran que el población detenida sin antecedentes penales está experimentando el mayor crecimiento, con un Aumento de 20% solo en los primeros 11 días de julio. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, defendió estas tácticas el pasado viernes 17 de julio de 2026, declarando a la prensa:
“He bajado el fuego de la cocina para intentar que salga bien sin que se hierva… Estoy bajando el tono con vosotros [la prensa], pero estamos subiendo la intensidad en las calles. Estamos trabajando más duro que nunca porque hemos dado a nuestros agentes de seguridad pública la capacidad necesaria para hacer su trabajo”.”
Por su parte, el responsable de la frontera, Tom Homan, destacó el 20 de julio de 2026 en Fox News que “el ICE no va a retirarse de las calles en absoluto”, y justificó el repunte atribuyéndolo a la liberación de fondos tras un periodo en el que el departamento se había quedado sin presupuesto.

