ESTADOS UNIDOS – La comunidad haitiana en Estados Unidos se encuentra en estado de máxima alerta. Según documentos internos y fuentes federales, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha elaborado planes para intensificarse drásticamente operaciones de detención y deportación dirigidas contra ciudadanos haitianos. Esta medida responde a la inminente finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS), lo que dejaría a más de 300 000 personas sin protección jurídica ni permisos de trabajo.
Ohio, en el punto de mira de las autoridades
Los documentos revelan que el estado de Ohio será uno de los principales objetivos de esta ofensiva en materia de inmigración. En concreto, ciudades como Springfield, donde reside una numerosa población haitiana, han sido seleccionadas para la realización de vuelos de repatriación rápida a Haití.
Esta iniciativa se produce tras varios meses en los que diversas figuras políticas han difundido afirmaciones, calificadas de infundadas, sobre la comunidad de esa región. Las operaciones, descritas como una “ofensiva de detenciones,” se prevé que comiencen ya a partir del esta semana.
La política “Closing Time” del DHS
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha adoptado una postura firme, calificando el TPS como un “amnistía de facto” programa. En el marco de una estrategia denominada internamente “Hora de cierre,”, el Gobierno está presionando a los beneficiarios para que opten por “autoexpulsión.“
- Incentivo económico: El Gobierno ofrece una $2.600 de cheque y un vuelo gratis a quienes decidan abandonar el país de forma voluntaria antes de ser detenidos.
- Posición oficial: La Casa Blanca ha calificado el fin del TPS como un “una victoria espectacular,”, insistiendo en que nunca se pretendió que dicho estatus fuera una vía para obtener la residencia permanente.
Crisis humanitaria y terror en las familias
Los defensores de los derechos humanos advierten de que las deportaciones a Haití suponen un peligro mortal debido a la violencia de las bandas y a la extrema inestabilidad que reina en la isla, que es el país más pobre del hemisferio occidental. En la actualidad, el Departamento de Estado insta a los estadounidenses a no viajar a Haití bajo ninguna circunstancia.
Guerline Jozef, directora de la Haitian Bridge Alliance, describe un clima de “trauma, miedo y pánico extremo” en los barrios.
“Hay niñas pequeñas que ni siquiera quieren ir al colegio por miedo a volver a casa y no encontrar a su madre”,” Jozef contó.
Batalla jurídica: la cláusula del debido proceso
A pesar de la sentencia del Tribunal Supremo que otorga al Gobierno plena autoridad para poner fin al TPS, abogados defensores han lanzado una nueva ofensiva judicial. El litigio actual se centra en el La “cláusula del debido proceso” de la Quinta Enmienda,” al argumentar que los permisos de trabajo y la protección frente a la expulsión son derechos relacionados con la propiedad y la libertad que el Gobierno no puede retirar de forma arbitraria.
Hasta ahora, los jueces de ciudades como Boston y Chicago han conseguido mantener temporalmente las medidas de protección para otros países (como Myanmar y Sudán del Sur) mientras se evalúan estas reclamaciones constitucionales, lo que ofrece un rayo de esperanza de que se puedan aplicar medidas similares para los haitianos.

