
Fue testigo del asesinato de su padre en Venezuela. Diez años después, está montando un negocio en Texas.
Andrea Chimaras tenía 20 años cuando vio cómo su padre, el querido actor venezolano Yanis Chimaras, era apuñalado hasta la muerte delante de ella. A continuación, tuvo que soportar ocho años de acoso y trabas burocráticas antes de poder siquiera conseguir un pasaporte. En el podcast de Alejandra Campos, habla públicamente por primera vez sobre aquel día, y sobre lo que le supuso solicitar asilo, criar a tres hijos en un nuevo idioma y montar un negocio en Texas.
























