ESTADOS UNIDOS – La agresiva campaña de deportaciones masivas en Estados Unidos se enfrenta hoy a duras críticas tras la revelación de graves deficiencias en los procesos de contratación y supervisión trámites de inmigración y de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). El «zar de la frontera» Tom Homan ha confirmado que la agencia ha puesto en marcha una revisión interna exhaustiva de su proceso de selección de personal tras una serie de incidentes mortales en los que se vieron implicados agentes recién incorporados.
El caso que hizo saltar las alarmas: se ignoraron los antecedentes de violencia
La polémica alcanzó su punto álgido tras el tiroteo mortal ocurrido en Maine, donde el agente David Brouillette le quitó la vida a Johan Sebastián Durán Guerrero, un joven de origen colombiano. Las investigaciones posteriores revelaron que Brouillette, un veterano del Ejército, tenía un antecedentes documentados de problemas graves de salud mental y comportamiento violento antes de ser contratado por la agencia federal.
A la luz de esta revelación, Tom Homan se mostró muy directo al referirse a la aparente negligencia en el proceso de selección o de investigación de antecedentes. Homan declaró a la CNN:
“Si las acusaciones contra el agente del ICE son ciertas, No creo que debiera haber superado nunca la investigación de antecedentes..”.”
Un balance mortal: 10 muertos en operaciones de deportación
La prisa del Gobierno por contratar, formar y desplegar a miles de nuevos agentes para cumplir con las cuotas de detenciones ha dado lugar a lo que los críticos denominan un “crisis de seguridad operativa.”Desde que comenzó la actual fase de desalojos masivos, han fallecido al menos 10 personas en los encuentros con los agentes de inmigración.
Entre las víctimas más recientes se encuentra un ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo, a quien unos agentes del ICE persiguieron y dispararon a través de la ventanilla de su propia furgoneta en Houston, justo delante de sus compañeros de trabajo. Estos incidentes se suman a las muertes de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis a principios de este año, lo que ha intensificado la presión política sobre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Nuevas normas: uso obligatorio de cámaras corporales
Como medida de control inmediata ante el escándalo y las denuncias de uso excesivo de la fuerza (que ya suman 56 denuncias formales ante el Congreso), director en funciones del ICE David Venturella ha dado una orden directa. A partir de ahora, el uso de El uso de cámaras corporales es obligatorio durante cualquier control de vehículos realizado por los agentes de la agencia.
Homan defendió la transparencia de esta medida:
“En estos momentos, en todas las paradas de vehículos, hay al menos una cámara corporal presente para grabar todo lo que ocurre… Queremos grabarlo todo en vídeo.”.”
La presión del Congreso y el futuro de las operaciones
Aunque el secretario de Seguridad Nacional Markwayne Mullin Aunque en un primer momento ordenó suspender los controles de tráfico tras las muertes ocurridas en Maine y Houston, la Casa Blanca se retractó rápidamente de esa decisión, insistiendo en que estas tácticas son “herramientas necesarias.” Sin embargo, los legisladores de ambos partidos han expresado su preocupación por la rapidez con la que se está llevando a cabo la integración de los nuevos agentes sin la formación adecuada.

