En los últimos días han salido a la luz noticias que están dando mucho que hablar en el ámbito de la inmigración. Se trata de la puesta en marcha de un tribunal especial denominado «Tribunal de Expulsión de Extranjeros Terroristas» (ATRC). A continuación explicamos de forma sencilla en qué consiste y por qué es importante para nuestra comunidad.
¿Qué es este tribunal y por qué estaba “inactivo”? Este tribunal no es nuevo; se creó en 1996, hace 30 años, pero nunca se había utilizado. Se trata de un tribunal compuesto por cinco jueces que tiene un único objetivo: decidir si se debe deportar a los extranjeros sospechosos de ser terroristas.
Hasta ahora, el Gobierno había recurrido a otras vías para deportar a las personas, pero esta semana ha decidido “reactivar” este tribunal para que conozca un caso por primera vez en la historia.
¿Qué ha pasado esta semana? El Departamento de Justicia ha presentado ante este tribunal una solicitud para expulsar a una persona de los Estados Unidos. El nombre de dicha persona es confidencial y no figura en los registros públicos.
Para que el Gobierno pueda recurrir a este tribunal contra alguien, debe acusarle de delitos graves, tales como: participar en actos de terrorismo, apoyar o manifestarse a favor de grupos terroristas, o pertenecer a organizaciones que promuevan la violencia.
A pesar de que el Gobierno quiere actuar con rapidez, la presidenta de este tribunal, Joan Ericksen, aún no ha dado luz verde. El jueves pasado se celebró una reunión, y la jueza señaló que no está clara la relación entre los hechos cometidos por el sospechoso y las leyes antiterroristas que el Gobierno quiere aplicar.
De hecho, el juez Ericksen señaló que el Gobierno “podría beneficiarse de un análisis más detallado de su caso” y les concedió un plazo que vence este miércoles, 22 de julio, para que aporten más información y pruebas claras.
¿Por qué es importante esto ahora? El Gobierno de Donald Trump ha estado buscando formas más rápidas de llevar a cabo deportaciones masivas. Anteriormente, intentó recurrir a leyes de guerra muy antiguas (de hace más de 200 años) para expulsar a grupos de inmigrantes, pero otros jueces afirmaron que eso no era correcto y que, si tenían sospechas de terrorismo, debían recurrir a este tribunal especial, el ATRC.

